jueves, 9 de julio de 2015

EL DESEADO BESO


El deseado beso

 Llegar a los besos de tus labios era para mí como un deseo de llegar a la luna y mecerme ahí en una cuna.

Un anhelo que removía cada partícula de mi cuerpo, esperando la unión perfecta que se daría en ese beso.

Mi corazón sintió un regocijo cuando tus labios y los míos se eclipsaron esa noche, la noche que quise que fuera inmortal, y los minutos una eternidad.

Mis manos acariciaban tu piel, tu mirada clavada en la mía como un dulce aguijón, me elevaba hasta el cielo y alcanzaba el éxtasis de la pasión.

 No recuerdo si hubo luna, si las estrellas aparecieron,
si los minutos corrían, solo recuerdo ese sublime beso
que anestesió mi alma dejando al corazón anonadado.

 El amor me ungió con su más glorioso encanto,
me ciñó de ternura y pintó dentro de mí el paraíso,
el paraíso siempre imaginado con ese deseado beso.