miércoles, 30 de junio de 2010

!Hoy he visto a un mendigo!

Hoy he visto a un mendigo, socegado en la
vieja vereda de la esquina.
Bajo la sombra de un árbol compasivo,
que ha guardado sus espinas.

Tendido sobre una bolsa de escoria está el
mendigo, fiel amigo de innumerables hombres
solitarios, de un mundo ciego que no goza del
fulgor de la vida, del valor de la historia.

Fojó en mí su mirada de atardecer,
tendió una mano, expresándome un saludo
de cortesía.
Mientras la otra mano, un pedazo de pan y un
trozo de carne densamente sostenía.

Con una sonrisa entremedia soltó unas palabras:
-!has terminado amigo!-
Me dejó extrañado y sorprendido estas palabras
inesperable del mendigo.

Yo le respondí con otra sonrisa y le pregunté:
-¿tú has empezado con el pancillo?-
Sin quejarse de lo poco que tenía me dijo:
-Sí- luciendo su corazón amable y sencillo.

El pan lo tenía casi vacía, era una migaja,
era el almuerzo del mendigo, que hoy he visto
en la vereda del "paraíso", camino a mi morada
donde sobra panes para mordisco.

!Bendito seas el dador del pan recibido por el amigo,
quien ha hecho que sea el alimento y fuente de vida,
para quienes tienen un corazón sencible y compasivo!

!Bendito seas mi amigo mendigo, sin darte nada
me has dado mucho de ti y has hecho posible
esta bella poesía que te dedico a ti!

Prueba!

esto es una prueba,
ojalá resulte... he intentado màs de 1o veces,
pero... como sigo con las
dos manos... y el corazón vivo
no puedo dejar de intentar...